Danilo no estará en la toma de posesión: ¿Qué nos dice este gesto del mandatario?

Por Ángel Josué Arias

Mediante una carta dirigida al Senado de la República, el Poder Ejecutivo informaba que el Presidente Danilo Medina no estará presente durante el discurso que pronunciará Luis Abinader en el acto de su juramentación como nuevo Presidente dominicano.

Según el Ministro de la Presidencia, José Ramón Peralta, el presidente Medina no participará en los actos protocolares del próximo 16 de agosto, porque “el mandatario quiere evitar la propagación del COVID-19”.

Creo que el pueblo dominicano no tiene razones para creer lo que dicen Medina y José Ramón Peralta. Debemos recordar, que en plena pandemia, el Presidente se pasó los últimos meses haciendo campaña por Gonzalo Castillo e inaugurando distintas  obras, y que a dichos eventos asistieron más personas que las que se esperan en la Asamblea Nacional el próximo domingo.

Entonces, si no es por miedo al COVID-19, ¿por qué Danilo decidió no estar presente  durante el discurso de la toma de posesión? Lo único que podemos deducir es que no asistirá porque es un resentido y no sabe perder.

Hay que saber perder, como decía Shakespeare, porque “perder es ganar un poco”. Hay cierta dignidad y enseñanza en la derrota que no existe en la victoria. Pero para reconocer esto hay que tener sentido de la historia, hay que ser grande y ser hombre.

Con ese gesto mediocre –y lo llamo mediocre porque no hay otra forma de describirlo– Danilo rompe con la tradición de transición pacífica de poderes, una tradición que instituyó Joaquín Balaguer en la República Dominicana, pero que tiene su origen en los Estados Unidos.

Los presidentes Americanos, desde George Washington hasta Barack Obama, entienden que la ceremonia oficial de traspaso le da formalmente el poder de la gente a un individuo que ha sido escogido para liderar el país. Esto quiere decir que con su ausencia en la ceremonia de traspaso de mando, Danilo Medina no le da la espalda a Abinader, sino al pueblo dominicano.

Ya que estamos hablando de traspaso de poderes –y digo hablando porque este es un diálogo que sostengo con cada uno de ustedes– aprovecho para traducir la carta (escrita a mano) que le dejó George Bush Padre a Bill Clinton el día de su inauguración como presidente de los Estados Unidos. La misiva dice así:

Querido Bill,

Cuando entré a esta oficina justo ahora, he sentido la misma sensación de asombro y respeto que sentí hace cuatro años. Sé que tú también sentirás eso.

Te deseo mucha felicidad aquí. Nunca sentí la soledad que han descrito algunos presidentes.

Habrá tiempos muy difíciles, aún más difíciles por las críticas que quizás  no consideres justas. No soy muy bueno para dar consejos, pero no dejes que los críticos te desanimen o te desvíen del rumbo.

Tú serás nuestro Presidente cuando leas esta nota. Te deseo lo mejor. Le deseo lo mejor a tu familia.

Tu éxito ahora es el éxito de nuestro país. Yo te estaré apoyando.

Buena suerte,

George”

¡Esto es ser grande! Este gesto de George H. W. Bush es un gesto de una persona magnánima, con respeto a las instituciones democráticas y con sentido de la historia. En total contraste con el accionar de Bush, las intenciones que tiene Danilo de no asistir a la toma de posesión es un gesto infantil, porque solo los niños cuando pierden, hacen el tipo de berrinches que él está haciendo.

A propósito de historia y gestos infantiles, en “El Orador Perfecto”, Cicerón dice: “no saber, empero, qué haya acaecido antes que nacieras, es ser siempre niño”. En otras palabras, aquellos que no estudian o entienden la historia, como Danilo Medina, estarán condenados a ser niños para siempre.

1 comentario

Otras noticias

Deja un comentario

Su correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *

1 Comentario

  • Juan I marrero
    16 agosto 2020, 9:10 am

    Buena redacción

    REPLY
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com