El costo de no tener un “Plan B”

Amin Zapete Twitter:@AminZapete

El mundo atraviesa por circunstancias que muchos no imaginábamos: toques de queda, cuarentenas, distanciamiento social, uso de mascarillas y guantes para salir a las calles e incluso sepultar a seres queridos sin poder asistir al sepelio.  Quizás lo peor de todo es que no sabemos hasta cuándo.

Siempre se dice que los humanos tomamos medidas luego de que nos suceden las cosas. La sabiduría popular lo resume en la frase: ponemos candado luego que nos roban.

Por las razones que sean, nadie estaba preparado para el COVID-19. Es decir, no habíamos pensado en un “Plan B”, que nos permitiera tener a mano las herramientas y planes logísticos que ayuden a enfrentar situaciones como la que vivimos.

Hablamos de un Plan de Continuidad de Negocio o Business Continuity Plan (BCP), una iniciativa bien estructurada; un plan logístico de emergencia que, ante la interrupción provocada por algún evento no esperado, permita a las familias, a las empresas y a cualquier otra organización reanudar lo antes posible sus funciones críticas, parcial o totalmente, lo más rápido posible.

Lo importante de los planes de continuidad es poder establecerlos preventivamente, para perder el menor tiempo posible fuera de operatividad o producción.

Independientemente del tamaño de la empresa, estos planes son muy valorados para enfrentar desde huracanes, inundaciones, incendios, terremotos, etc., hasta incidentes de carácter nacional o internacional como la actual pandemia.

En el caso particular de República Dominicana, ha sido muy evidente la falta de planes de continuidad en empresas privadas e instituciones gubernamentales.

Pequeñas y medianas empresas se han visto en la necesidad de cerrar sus operaciones y suspender a sus empleados, otras pudieron reinventarse y elaborar un Plan de Continuidad, pero tendrán que recuperar el tiempo y las pérdidas económicas.

En el sector público es aún más preocupante lo que está sucediendo, debido a que la ausencia de planes de continuidad en los ministerios afecta a la mayoría de la población y sobre todo al desposeído.

Ministerios de gran relevancia, como el de Educación, no tenía un Plan de Continuidad para operar cuando la asistencia a las escuelas públicas fue suspendida por el COVID19. Todavía dicho ministerio no ha presentado un Plan B para continuar sus labores, que son vitales para el país.

Millones de niños y adolescentes han sufrido la interrupción de sus clases y es posible que esto provoque una situación delicada, debido a que la educación privada en la gran mayoría de los casos ha continuado.      

El Ministerio de Salud Publica tampoco tenía un Plan de Continuidad para accionarlo cuando ocurriera algo como el COVID19. Todo lo que se ha observado ha sido trabajo sobre la marcha y por tal motivo, son notables las malas prácticas, la falta de procesos correctamente ejecutados, irregularidades para adquirir insumos para abastecer hospitales, falta de opciones para usarlas como instalaciones físicas para atender a contagiados, etc.

Estos aspectos pudieron ser incluidos en planes de continuidad en cada ministerio y con solo un cambio de plan, de A a B, habríamos enfrentado con mayor éxito está esta terrible situación.

Nuestros gobiernos deberían prestarle mayor atención a este tipo de herramientas que nos ayudan a estar preparados preventivamente para eventuales catástrofes.

No hay duda de que el COVID-19 cambiará nuestras vidas drásticamente. Debemos aprovechar la experiencia para mejorar como individuos y como colectivo, adelantándonos a los escenarios que nos toque vivir en un futuro, para que en una próxima nuestro país y el mundo sufra menos y podamos restablecernos con mayor rapidez.

16 comentarios

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16 Comentarios

  • Celedonio jimenez
    26 abril 2020, 6:42 pm

    Muy correctos planteamientos son expuestos en el articulo. Muy bien.

    REPLY
  • Juan
    26 abril 2020, 7:13 pm

    No solo muchos dominicanos por su pobreza no tienen un plan B ; aún aquí en NY donde vivo por 52 años ; no lo tienen porque estos tiempos son sin presidente y son muchos factores que entran en juego.

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  • Jupi03
    26 abril 2020, 8:05 pm

    Excelente articulo! El Covid-19 dejo a toda la humanidad desconcertada y sin planes B ni C . Nadie estaba preparado para esta catástrofe. Ni siquiera la llamada “Gran Potencia” lo estaba. Esta pandemia nos dejara grandes enseñanzas a todos y los sobrevivientes tendremos muchas cosas que contar .

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  • Brenda
    26 abril 2020, 8:34 pm

    Excelente!

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  • Carmen Yoel
    26 abril 2020, 9:45 pm

    Es sabido que esta situación nos atrapó desprevenidos, pero también es sabido que este es el momento justo para renacer o reinventarnos, aún estamos a tiempo. Cada ser humano debe hacer su plan de reinserción en la vida laboral y cotidiana y organizar las ideas de negocios.
    Me gustó tu escrito, Amín Zapete, nos pone en sintonía para levantarnos y empezar a crear nuestro plan B, si aún no lo hemos hecho.

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    • Angel Willmore@Carmen Yoel
      28 abril 2020, 11:10 am

      Muy acertados los comentarios Amin. Felicidades por tu artículo y por tocar un tema atinado y razonado sin pasiones personales. Un gran Enhorabuena!!. Bendiciones.

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